30 de Septiembre de 2008
Disculpas
Hace mucho que no puedo redactar… espero que sepan entender y pronto volvere..
Artículo original: MuyMerengue
Hace mucho que no puedo redactar… espero que sepan entender y pronto volvere..
Artículo original: MuyMerengue
Excepcionales primeros 20 minutos de los nuestros en San Petersburgo: sinónimo de inteligencia, encomiable pauta de conducta, garantía de éxito. A saber, defensa adelantada, circulación rápida, un Van der Vaart imponente, un Higuaín bucólico, un Raúl leyendo el partido desde el banquillo (como debe ser) y un Van Nistelrooy que sigue siendo un nerón para los metas rivales. El Zénit se vio sorprendido por semejante achuchón y por la magnitud de la cita. La pareja de centrales Advocaat, Puygrenier y Hubocan, son un oprobio digno de los peores epítetos. Con el dinero de Grazpom, los plutócratas rusos deberían acabar con ese par de prosaicos. Tymoschuk no pudo sostener a los suyos desde su posición de ancla. Eso sí, en ataque Advocaat tiene un equipo trabajado, incisivo, profundo, cargado de movilidad con un Danny que nunca deja de acuciar.
Ocurre que en el ambiente quedó que las lagunas defensivas de ambos contendientes, superaron con creces el balance de lo inaceptable. En esas idas y venidas en donde el centro del campo no existió, el Madrid en la primera parte mereció más pero, en la segunda fue un colectivo cucañero merecedor de lo peor. Arshavin y Sirl, en este tramo de los segundos 45 minutos, martillearon la zona de Sergio Ramos hundiendo al camero hasta las cachas. Los de Schuster acabaron agarrados al prócer Casillas, ante las embestidas de unos rusos que llegaban en tromba que muchísimos hombres. Sólo Pepe mantuvo, en ese trayecto de incertidumbres, el tipo como un coloso.
La jornada fue redonda: de súbito, el empate a 2 de la Juve nos deja en una posición de portante tranquilidad. El BATE Borisov salió respondón a los de Ranieri hasta el punto de sacar los colores a una defensa bianconeri tremendamente permeable, con unos elementos mediocres con los que el técnico romano hace milagros (si bien la evolución de Chiellini para mí ha sido fantástica). Mención aparte merece el joven Giovinco, talento descomunal, que puso mascados a Iaquinta los dos tantos de la Vecchia Signora.
Artículo original: La Quinta del Buitre

Con un sufrimiento que no está escrito pero sí previsto el Madrid ha plantado su candidatura a comandar su grupo de la muerte en esta Champions. Un golpe de autoridad que los blancos no lograban desde hace varios años en esta competición pero que hoy con trabajo y un poco de suerte no se ha escapado. En la receta que se había cocinado Schuster había un ingrediente sorpresa: la ausencia de Raúl para dar paso a un cuarteto mortal con un currante y ofensivo Van der Vaart, un Robben correcaminos excesivamente chupón, Higuaín y un viejo asesino del área al que le quedan muchos kilómetros.Van Gol volvió a tener la suya. Sigiloso y matador, como siempre, no perdonó. Con estos cuatro jugadores la acometida del Madrid invadió el área del Zenit durante el primer cuarto de hora. Los de San Petersburgo se veían ahogados ante la furia blanca, tanto fue así que tras avisar Higuaín con un cabezazo, Hubocan tras pase de Van der Vaart introdujo el balón en su portería. Era el mejor Madrid de la temporada hasta el momento. De la Red volvió a manejar el centro del campo a su antojo tocándo de primeras y dando una salida del balón rápida y de gran precisión. Diarra, su acompañante, estuvo en su línea de recuperador pero esta vez no tuvo que tirar de sus pedradas para sacar al equipo. Fue el canterano y el holandés de Chiclana quienes se encargaron de hacerlo. Pero las alegrías en la casa blanca suelen durar poco. Así tras unos minutos de asedio merengue los papeles cambiaron, el Madrid como en anteriores partidos se volvió a relajar tras el gol y Arshavin poniéndose el mono de trabajo comenzó a meter miedo. Tan poco tardó en hacerlo que puso en bandeja a Danny el empate tras un fallo de Pepe al no salir a tiempo del fuera de juego. El Zenit despertaba y dejaba de comportarse como una hermanita de la caridad para convertirse es una bestia con un sólo frente, el ataque.
Como el Madrid no es la Juve y el Zenit tampoco, ambos equipos se echaron a una ofensiva de toma y daca, con continuos golpes a la cara. Fue Van Nistelrooy el que puso orden antes del descanso con un gol que sólo él sabe encontrar. La segunda parte se quedó lejos de la dosificación porque el partido no tuvo ni un respiro. Quizá si Schuster no hubiera cambiado a Rafa tan pronto por Javi García el Madrid no tendría que haberse encomendado a los santos, pepes, postes y milagros de no haber encajado un gol. Demasiado tiempo metidos en el área. Pero entre tanto hostigamiento ruso quedó evidenciado que esta defensa funciona como un muro de piedra dificil de traspasar. Con esta zaga el Madrid ha ganado todos sus partidos. Algo funciona entonces. Ahora toca la vieja Juve. Ésta no llega al área con balas de fogueo ni juega de manera anárquica como los rusos. Pero el Madrid tiene un gen que casi nunca se pierde: la señora pegada.
Artículo original: El Correo Madridista
JAVIER GÓMEZ MATALLANAS. Diecisiete partidos ha dirigido Javier Clemente al Real Murcia desde que se hizo cargo del equipo el pasado 8 de marzo. Dos victorias, dos empates y catorce derrotas son un pobre bagaje para un técnico de la trayectoria del ex seleccionador español. Cuando asumió el reto de salvar al Real Murcia del descenso, era prácticamente un imposible y no pudo cambiar el destino del retorno a Segunda en los doce partidos que dirigió. Cuando aceptó quedarse para devolver a Primera al equipo de Jesús Samper también arriesgó. Clemente quería debutar en Segunda división, una categoría complicada y desagradable, cuyos sinsabores ya está sintiendo y experimentando el de Baracaldo.
Dicen los que han trabajado con Clemente en los últimos años que ya queda poco de aquel entrenador que hizo campeón de Liga a su Athletic Club de Bilbao a principios de la década de los 80. Y que tampoco queda demasiado de aquel seleccionador que hizo de España un equipo, con un estilo propio, menos vistoso y atractivo para el aficionado que el que nos dio el título de campeón de Europa el pasado 29 de junio en Viena, pero un estilo que hizo a la selección un equipo ganador, aunque no consiguió ganar ni un Mundial ni una Eurocopa.
Sus horas en el banquillo del Real Murcia parecen contadas. La paciencia de Jesús Samper está siendo encomiable. Pero de luchar por el ascenso ha pasado en cinco jornadas a empezar a pensar en no descender a Segunda división B. Jesús Samper, además de propietario del Real Murcia, es el dueño de Santa Mónica, la empresa a la que ‘pertenece’ la Real Federación Española de Fútbol, la compañía que explota los ingresos de la RFEF. Habla bien de la limpieza del fútbol el hecho de que un hombre tan poderoso, tan influyente en la Federación, no haya podido hacer ‘nada’ para que su equipo no descienda. Cuentan las leyendas urbanas-futbolísticas que es por esta relación entre Villar y otros directivos federativos con Samper por lo que Clemente acaba entrenando al Real Murcia. Y afirman que esta relación es el motivo de tanta paciencia con el técnico vasco, una virtud muy poco extendida en el mundo del fútbol.
Javi Clemente ha explotado en los últimos años su faceta de comunicador. Se le nota más a gusto de comentarista en la COPE y de columnista en Marca que en un entrenamiento. Clemente tuvo en contra a más de la mitad de los medios de comunicación en su etapa de seleccionador, en un enfrentamiento que seguramente acabó afectando al rendimiento de aquel equipo. En la actualidad da la impresión que su salida pasa por volver a ejercer de opinólogo, porque sus últimas experiencias como entrenador no han sido las mejores. En el fútbol, como siempre dice Javi, los resultados mandan.
Artículo original: MaTA-dor

Esperábamos para este partido que el Zenit no fuera ni mucho menos un rival fácil para el Real Madrid, gracias a su planteamiento táctico y fútbol técnico y que los blancos contaban con una pegada superior como mayor baza. Y eso es exactamente lo que ha pasado. Imponiendo un mayor oficio y definición en los últimos metros, el Real Madrid se ha llevado el gato al agua y ha conseguido una victoria fundamental gracias al típico gol desequilibrante de Van Nistelrooy (1-2), paradigma del punch madridista. El delantero holandés es ese gancho de derecha que se lanza a la mandíbula del rival cuando este menos se lo espera y lo deja KO.
En cuanto ha juego el Madrid ha ido de más a menos. Con un comienzo fulgurante, los visitantes han merodeado una y otra vez los dominios del meta rudo gracias a la clase del tridente de ataque de hoy: Higuaín, Van Nistelrooy y Robben, bien arropados desde atrás por el control de De la Red y la llegada de Van der Vaart. De esta forma, una de estas llegadas ha acabado con gol en propia meta de Hubocan.
Eran minutos de autoridad madridista, mientras el Zenit parecía abandonar su gusto por el fútbol control y se veía abocado a plantear el partido al contraataque. Sin embargo su defensa no se ha mostrado suficientemente contundente y los atacantes madridistas se iban una y otra vez de su par. Sólo algunas salidas de los rápidos laterales rusos y la clase de Danny y Arshavin entre líneas parecían poder cambiar el signo del partido.
Y este signo cambió gracias a los minutos de más inspiración del Zenit en la primera parte, cuando ha tomado el control del balón y del centro del campo como le gusta al equipo ruso, aprovechándose de que las ayudas en defensa de los centrocampistas se mostraban insuficientes y Diarra estaba demasiado sólo en tareas de contención. De esta forma han empezado a amenazar a Casillas y un balón colgado al área encontró el preciso remate de Danny ajustado al palo. Imparable para el guardameta internacional español.
Cuando parecía que el partido se equilibraba y los rusos ganaban confianza con el gol, llegó la determinación madridista en los pies de Van Nistelrooy. Un balón interior desviado con mala fortuna por un central ruso terminó con el balón a la zurda del ariete holandés, sólo ante el guardameta, con el resultado habitual en estos lances: gol.
Tras la segunda parte, el Real Madrid bajó bastante el ritmo de partido y planteó una táctica más conservadora y cerebral, centrada sobre todo en guardar energías y usar la velocidad sólo para lanzar contragolpes. Esto lo aprovechó el Zenit para hacerse con el control del partido gracias a algunos cambios de refresco y sobre todo a la labor de los dos superclases del equipo ruso: Danny y Arshavin, con libertad de movimientos todo el partido, han dado una lección de fútbol técnico. En concreto el ruso hace buenos los elogios recibidos gracias a un toque exquisito, gran habilidad y recortes perfectos de estilo vintage.
El Madrid ha tenido sus oportunidades al contraataque, pero ha confiado demasiado en esta suerte. El Zenit llegaba mucho y con peligro, y el gol podía haber llegado en cualquier momento. Pero el marcador ya no se movió: el Madrid jugó con fuego toda la segunda parte, sin llegar a quemarse. Los de Schuster suman de esta forma su segunda victoria y encarrila sus opciones de clasificación, mientras dificulta mucho esta labor al talentoso equipo de San Petersburgo.
Artículo original: Notas de Fútbol