16 de Marzo de 2010
El sueño de Moratti
El Inter ha escenificado perfectamente, como nadie, el inventerado catenaccio (cerrojo) ideado en su día por Nereo Rocco. Ergo se muestra ferviente exponente de unos principios que entran en contradicción con el creciente estilo acicalado que en España gusta y se estila. Con un Helenio Herrera en su apogeo, todo competitividad, los neroazurros ganaron dos Copas de Europa en los años 60 haciendo uso del modus operandi mencionado. Desde entonces el máximo torneo continental no ha vuelto al Giuseppe Meazza. El Ronaldo Nazario que pudo cambiar el fútbol, Darko Pančev, Lothar Matthäus, Andreas Brehme, Jürgen Klinsmann, Dennis Bergkamp, Youri Djorkaeff, Christian Vieri, Laurent Blanc, Andrea Pirlo, Zlatan Ibrahimović, Álvaro Recoba, Giovanni Trapattoni o Marcelo Lippi (el Paul Newman de Viareggio fue eliminado en una fase previa por el Helsingborg sueco, quién lo diría) fueron carne de desengaño. Eso sí: el estilo permaneció invariable.
El rostro de Massimo Moratti es la expresión de un anhelo, de un sueño: la Uefa Champions League. Para conseguirla ha gastado millones y millones. Millones que han llevado a José Mourinho al banquillo azul y negro. ¿Conseguirá ‘The Special One’ quebrantar esa racha de frustraciones europeas (hasta el Alavés de Mané, en la Uefa Cup y no en la Champions, cierto, celebró una machada en las narices del histórico club transalpino: 0-2)? Por lo pronto ayer, amén de celebrar el gol a su manera, el preparador de Setúbal pegó un golpe en la mesa y logró un triunfo de prestigio contra ese Chelsea al que tanto dio. 0-1. Ojalá cumpla el sueño de Moratti. El sueño, dicen, de un hombre extraordinario. Que le pregunten a Kanú o a Ronaldo (el que pudo cambiar el fútbol).
Artículo original: La Quinta del Buitre













































